
En septiembre, 3.056.939 afiliados estaban vinculados a actividades turísticas en España. El total creció un 4,7 % frente al mismo mes de 2025 y representó el 13,7 % de la afiliación de toda la economía. El dato ofrece una medida amplia del empleo asociado al turismo, aunque su alcance depende de qué actividades entran en el recuento y del día en que se toma la fotografía estadística.
Qué mide la afiliación turística
El indicador cuenta trabajadores en alta en la Seguridad Social dentro de un conjunto de ramas consideradas características del turismo. Incluye hostelería y agencias de viajes, pero también transporte de pasajeros, alquiler de determinados vehículos, actividades culturales, espectáculos, deporte, ocio y servicios de reservas. En septiembre, la cifra corresponde a la situación registrada el último día del mes, no a un promedio diario.
Esa definición sirve para seguir el empleo en actividades relacionadas con los viajes y la estancia de visitantes, pero no permite aislar cada puesto que atiende exclusivamente a turistas. Un restaurante puede servir tanto a residentes como a viajeros, igual que un servicio de transporte o una actividad cultural. A la vez, pueden quedar fuera otras actividades que contribuyen al turismo pero no están incluidas entre las ramas seleccionadas. Por eso, el total es una aproximación estadística al empleo vinculado al turismo, no un censo completo de todos los empleos que dependen de visitantes.
El recuento tampoco informa por sí solo de cuántos contratos se firmaron durante septiembre. Los 136.415 afiliados adicionales son la diferencia interanual entre los registros de septiembre de 2026 y septiembre de 2025. No equivalen a contrataciones realizadas en ese mes. La cifra de cierre tampoco permite conocer salarios, horas trabajadas, duración de los contratos o si el aumento se distribuyó de forma estable durante todo el año.
La hostelería aporta la mayor parte del aumento
El avance neto de 136.415 afiliados se reparte de forma desigual entre ramas. La hostelería sumó 88.413, cerca de dos tercios del incremento. Dentro de ella, 23.922 correspondieron a servicios de alojamiento y 64.491 a comidas y bebidas. Las demás actividades turísticas aumentaron en 49.353 afiliados.
Las agencias de viajes registraron un descenso de 1.351. Esa cifra requiere cautela: la clasificación económica cambió y parte de actividades antes incluidas en ese epígrafe pasó a otras categorías. La nota estadística advierte de que, por ese ajuste, la variación de las agencias no refleja exactamente el cambio real equivalente en el empleo de esa rama. No es correcto leerla como prueba aislada de que se hayan perdido 1.351 puestos por una caída de la demanda de viajes.
La suma de las cuatro variaciones, alojamiento, comidas y bebidas, agencias y resto de actividades, coincide con el aumento total de 136.415. Esta comprobación permite entender el dato como un balance neto: el crecimiento de unas ramas compensa el retroceso registrado en otra, afectado además por la reclasificación.
Predominan los trabajadores asalariados
Los asalariados representaron el 83,2 % de la afiliación turística en septiembre y aumentaron un 5,2 % respecto al año anterior. Los trabajadores por cuenta propia supusieron el 16,8 % y crecieron un 1,9 %. La diferencia indica que el avance fue más rápido entre quienes trabajan por cuenta ajena, pero no describe la calidad de esos empleos ni las condiciones en que se prestan.
También hay diferencias entre las ramas. Dentro de la hostelería, el empleo asalariado subió un 5,2 %. El avance fue del 4,6 % en alojamiento y del 5,5 % en comidas y bebidas. Entre los autónomos de hostelería, el aumento fue del 1,3 %, con un crecimiento más marcado en alojamiento y casi estabilidad en comidas y bebidas. Estas tasas ayudan a separar dos formas de afiliación, aunque no sustituyen a los datos sobre remuneración, jornada o continuidad laboral.
Un crecimiento superior al conjunto de la economía
La afiliación del conjunto de la economía aumentó un 3,4 % interanual en septiembre, frente al 4,7 % de las actividades turísticas. La diferencia es de 1,3 puntos porcentuales. El turismo, por tanto, avanzó más deprisa que el total en esta comparación concreta. El 13,7 % expresa su peso sobre el número total de afiliados, no su aportación al crecimiento de todos los empleos ni su porcentaje del producto interior bruto.
La comparación es interanual, de septiembre a septiembre. Así se evita enfrentar directamente un mes de temporada alta con otro de menor actividad, pero no se eliminan todos los efectos de la estacionalidad ni se demuestra qué factores explican el resultado. El registro no permite atribuir la subida a más visitantes, a cambios de precios o a una decisión empresarial concreta. Esas explicaciones exigirían datos distintos y un análisis adicional.
Para seguir la evolución del empleo turístico conviene observar los siguientes meses con la misma definición y distinguir las cifras de toda la industria de los datos de cada rama. En 2026, además, la clasificación de actividades económicas introduce un cambio que afecta de forma visible a las agencias de viajes. La lectura más sólida del último dato es precisa: al cierre de septiembre había más afiliación en un conjunto amplio de actividades relacionadas con el turismo, con la hostelería como principal contribuyente al aumento anual y con límites claros sobre lo que el indicador puede explicar.