España derrotó por 3-1 a República Checa en Oviedo y cerró la tercera jornada de la UEFA Nations League con nueve puntos de nueve. Lamine Yamal adelantó a la selección en el minuto 6, Rodrigo amplió la ventaja antes del descanso y Mikel Merino aseguró el marcador en el 89, después de que Sláma redujera distancias. El triunfo mantiene a España líder del grupo A3, tres puntos por delante de Inglaterra.

El 2-0 al descanso parecía haber encarrilado la noche, pero el gol checo en la segunda parte volvió a abrir el partido. España pasó de administrar una ventaja amplia a defender un margen mínimo durante varios minutos. La respuesta de Merino llegó al final y dejó un resultado más holgado que el desarrollo del tramo decisivo.

Dos goles tempranos dieron ventaja a España

El encuentro se disputó el sábado 3 de octubre en el estadio Carlos Tartiere. La selección regresaba a Oviedo once años después de su anterior partido en la ciudad. La asistencia fue de 28.515 espectadores y la jornada también dejó los debuts de Iván Fresneda y Roberto Fernández con la absoluta. Los dos formaron parte del once inicial de Luis de la Fuente.

España encontró pronto el camino al gol. En el minuto 6, Lamine Yamal inició la jugada desde la banda derecha, combinó con Dani Olmo y se acomodó el balón para disparar desde la esquina del área. El tanto adelantó a los locales antes de que Chequia pudiera asentarse y fue el tercero consecutivo de Yamal en esta fase de grupos, tras marcar también frente a Inglaterra y Croacia.

La selección mantuvo la iniciativa durante la primera mitad y encontró el segundo en el minuto 35. Rodrigo comenzó la acción y la terminó él mismo, con un remate que elevó la ventaja a 2-0. Ese margen permitió a España llegar al descanso con el partido bajo control y obligó a Chequia a buscar una respuesta más directa tras la reanudación.

El marcador también prolongó el buen comienzo español en el torneo. La victoria en Oviedo se sumó al 3-2 logrado en Wembley ante Inglaterra y al 4-1 frente a Croacia en Sevilla. Con tres partidos jugados, España había vencido a cada rival del grupo en la primera vuelta y conservaba el pleno de puntos.

Sláma recortó distancias y el partido se abrió

Tras el descanso, España conservó la posesión, aunque las ocasiones fueron menos claras. Víctor Muñoz y Yeremy Pino entraron por Lamine Yamal y Álex Baena en el minuto 46. En el 67, Mikel Merino y Fermín López sustituyeron a Pedri y Dani Olmo.

Chequia aprovechó una transición para marcar en el minuto 69. Sláma finalizó el contraataque y dejó el 2-1, un resultado que devolvía incertidumbre al encuentro. La selección visitante no convirtió el gol en un dominio sostenido, pero sí tuvo una ocasión aislada para empatar en la fase final. La distancia de un solo tanto hacía relevante cada pérdida y cada llegada cerca del área española.

El partido se volvió más físico en esos minutos. Ladislav Krejčí, capitán checo, recibió una segunda tarjeta amarilla en el 85 y fue expulsado. Cuatro minutos después, Víctor Muñoz disparó, el guardameta desvió el balón y Merino recogió el rechace para fijar el 3-1.

El 2-0 del descanso no aseguró una victoria cómoda. El gol de Sláma dejó el partido abierto hasta el tramo final, y España no recuperó los dos tantos de ventaja hasta el remate de Merino.

Nueve puntos y liderato en solitario

La victoria dejó a España con nueve puntos, tras tres triunfos en tres jornadas. Inglaterra ocupaba la segunda posición con seis, después de vencer 0-7 a Croacia en Rijeka durante la misma jornada. Croacia quedaba tercera con tres puntos, mientras que Chequia seguía sin estrenar su casillero tras encadenar su tercera derrota.

España sumaba diez goles a favor y cuatro en contra al llegar al ecuador de la fase de grupos. El dato combina sus tres marcadores: los tres goles anotados en Inglaterra, los cuatro ante Croacia y los tres frente a Chequia, frente a los dos tantos recibidos en Wembley y uno en cada partido posterior. La ventaja de España sobre Inglaterra era de tres puntos.

La fase de grupos aún tenía la mitad de sus jornadas por disputar. El primer puesto daba a España margen para afrontar el resto del calendario, aunque no resolvía la clasificación. El resultado de Oviedo sí confirmó que la selección había aprovechado la primera vuelta para ganar los tres partidos y ponerse por delante de todos sus rivales directos.

La siguiente parada estaba prevista en Split

El calendario dejaba poco descanso. España tenía previsto jugar de nuevo el martes 6 de octubre, esta vez como visitante frente a Croacia, en Split. Era el cuarto encuentro de la ventana internacional, que concentraba cuatro partidos en menos de doce días.

La visita llegaba con el antecedente reciente del 4-1 de Sevilla. España cerraba la primera mitad de la fase con pleno de victorias y tres puntos de ventaja sobre Inglaterra. La próxima cita estaba fijada para el martes 6, frente al mismo rival al que había superado en Sevilla.