
El Real Madrid venció 4-1 al Sevilla el domingo 18 de octubre de 2026 a las 21:00, hora peninsular, en el Santiago Bernabéu, en la novena jornada de Liga. Arda Güler abrió el marcador, Kylian Mbappé firmó dos tantos y Yan Diomande cerró la goleada después de que Manu Bueno recortara distancias. La secuencia reunió los mejores ataques locales de la noche y una respuesta sevillista en el tramo final que el Madrid cortó enseguida.
Un contragolpe desbloqueó la primera parte
El inicio tuvo ritmo y alternativas. El Madrid encontró velocidad para progresar por los costados, mientras que el Sevilla también buscó llegar al área. El marcador permaneció igualado hasta la media hora, cuando una transición rápida permitió al equipo local avanzar con espacio y terminar una de sus primeras jugadas claras.
Jude Bellingham inició ese contragolpe, Diomande condujo y entregó el balón a Güler. El turco resolvió con la zurda y adelantó al Madrid. La jugada resumió una de las vías más productivas del equipo: recuperar espacio, progresar con velocidad y dejar que un centrocampista llegara a una zona de remate.
Mbappé tuvo una ocasión poco después, pero el portero sevillista Odysseas Vlachodimos detuvo el mano a mano. En el minuto 37, el francés amplió la ventaja con una acción distinta. Bellingham le dejó el balón con un taconazo cerca del área y Mbappé se giró, superó a Kike Salas y regateó al guardameta antes de marcar. El 2-0 llegó sin que el Madrid necesitara encadenar una larga posesión en campo rival.
El Sevilla no renunció a buscar su oportunidad antes del descanso. En el tiempo añadido, Lucien Agoumé encontró espacio para rematar, pero Thibaut Courtois respondió con una estirada y mantuvo la portería a cero. Esa intervención dejó a los locales con dos goles de margen, e impidió que el Sevilla recortara distancias antes del descanso.
Mbappé amplió la ventaja y Manu Bueno reabrió el marcador
La primera ocasión clara tras el descanso fue sevillista. Félix Correia remató de forma acrobática y Fede Valverde despejó cerca de la línea de gol. La jugada pudo acercar al Sevilla al 2-1, pero el siguiente cambio en el marcador favoreció al Madrid: Castrín derribó a Mbappé dentro del área y el delantero convirtió el penalti en el minuto 63 con un lanzamiento a lo Panenka.
El 3-0 dio margen al equipo local, pero el Sevilla siguió atacando y encontró su premio en el tramo final. Manu Bueno marcó en el minuto 80 con un disparo de zurda desde dentro del área, después de una asistencia de Lucas Stassin. El tanto redujo la diferencia a dos goles y dio un motivo inmediato a los visitantes para buscar otra llegada.
La respuesta madrileña llegó apenas dos minutos después. Aurélien Tchouaméni asistió a Diomande, que remató desde fuera del área y colocó el balón junto a la escuadra. El extremo había participado en la transición del primer gol y volvió a ser decisivo para cerrar el resultado. La rapidez de ese cuarto tanto impidió que el último tramo se convirtiera en una persecución sevillista.
Un marcador construido con acciones diferentes
Los cuatro goles del Madrid llegaron de cuatro maneras distintas: una transición que acabó en el disparo de Güler, una acción individual de Mbappé, un penalti y un remate lejano de Diomande. La variedad ayuda a explicar el resultado mejor que una lectura basada solo en la posesión. El equipo encontró soluciones tanto con espacio para correr como ante una defensa colocada, y también aprovechó la pena máxima que generó su delantero.
La ficha oficial registró un 65,1 % de posesión y quince remates para el Madrid, frente al 34,9 % y los once disparos del Sevilla. Esos datos permiten medir el control de balón y el volumen de intentos, aunque no describen por sí solos la calidad de cada ocasión. El Sevilla alcanzó el área y generó situaciones que obligaron a intervenir a Courtois y Valverde. El Madrid, por su parte, convirtió cuatro de sus llegadas en goles y respondió enseguida cuando los visitantes acortaron distancias.
Seis victorias como local y el regreso de Militão
El triunfo mantuvo el pleno de victorias del Real Madrid como local. El club cifró en seis los partidos disputados en el Bernabéu y en seis los ganados. Para el equipo, el dato prolongó una secuencia favorable en su estadio y cerró la jornada con una nueva victoria ante su público. El Sevilla llegó a marcar cuando el encuentro entraba en su fase final, aunque no pudo sostener la diferencia tras el tanto de Manu Bueno.
El cierre también tuvo un significado individual. Éder Militão sustituyó a Valverde en el minuto 85 y volvió a jugar casi seis meses después de su última lesión, sufrida el 21 de abril de 2026. El central recibió la ovación de la grada en sus primeros minutos de regreso. La victoria ya estaba encarrilada por el gol de Diomande, pero la entrada del brasileño añadió un motivo de celebración distinto al marcador.