El número de personas ocupadas en España aumentó en 73.600 en el tercer trimestre de 2026 y se situó en 22.852.600. Al mismo tiempo, el paro EPA creció en 95.900 personas, hasta 2.591.200, y la tasa de paro avanzó 0,31 puntos, hasta el 10,18%. La población activa, que incluye a quienes trabajan y a quienes buscan empleo, sumó 169.500 personas y llegó a 25.443.800. Ese crecimiento superó al de la ocupación y explica que el número de personas paradas también subiera.

El INE muestra una pequeña diferencia entre sus productos de resultados. El comunicado y el anexo detallado registran 2.591.200 personas paradas. La ficha resumida de la EPA presenta 2.591,1 miles, 100 personas menos. La discrepancia entre ambos totales es de 100 personas. La tasa publicada coincide en el 10,18%. Para las cifras absolutas de este artículo se utiliza el total comunicado y desarrollado en el anexo.

El INE publicó los resultados el martes 27 de octubre. La variación trimestral describe el periodo de julio a septiembre y debe leerse junto al cambio anual y a la población activa. El recuento de ocupados aumentó, pero el avance fue más moderado que en los terceros trimestres recientes.

El avance del empleo pierde ritmo

La ocupación creció en 73.600 personas frente al segundo trimestre. En la serie de terceros trimestres que presenta el INE desde 2017, solo el aumento de 2019 fue menor, con 69.400. En los demás años de esa comparación los incrementos fueron más altos, incluido el repunte de 2020.

El paro sumó 95.900 personas entre julio y septiembre. Es la mayor subida para un tercer trimestre desde 2020, cuando el aumento fue de 355.000. El dato de 2026 queda muy por debajo de aquel salto, pero supera los de 2022, 2023 y 2025. El comportamiento de 2024 fue distinto, con una ligera bajada.

El balance frente a hace un año es más favorable. La ocupación aumentó en 465.500 personas, un 2,08%, respecto al tercer trimestre de 2025. El número de personas paradas descendió en 21.900, un 0,84%, y la tasa de paro se situó 1,27 puntos por debajo del 11,45% de entonces. La subida trimestral, por tanto, no equivale a un empeoramiento del balance interanual.

Los servicios sostienen el saldo trimestral

El aumento de la ocupación se concentró en los Servicios, con 235.600 personas más. En los otros tres sectores principales hubo descensos: la Agricultura perdió 58.300 ocupados, la Industria 54.400 y la Construcción 49.300. La suma de esas variaciones deja el crecimiento neto de 73.600 personas.

La distribución entre empleo público y privado también fue desigual. El empleo público aumentó en 89.900 personas, hasta 3.736.800, mientras que el privado bajó en 16.300, hasta 19.115.800. Son cambios de ocupación medidos por la EPA durante el trimestre, no cifras de afiliación mensual ni de contratos firmados.

Por nacionalidad, el número de ocupados extranjeros aumentó en 75.400 y el de españoles, incluidas las personas con doble nacionalidad, descendió en 1.800. La cifra total de ocupación incorpora ambos movimientos y no permite atribuir por sí sola el resultado a una causa concreta.

Aumenta la jornada completa y cae la parcial

El empleo a tiempo completo aumentó en 244.400 personas, mientras que el de tiempo parcial se redujo en 170.800. Entre las personas asalariadas hubo 90.000 más. El grupo con contrato indefinido creció en 22.100 y el de contrato temporal, en 68.000. El número de trabajadores por cuenta propia bajó en 15.500.

Estos datos ayudan a describir qué tipo de ocupación varió, aunque no permiten deducir el salario, la duración futura del empleo o las condiciones individuales de cada contrato. También son recuentos netos de personas ocupadas, no una relación de altas y bajas laborales. Para valorar la jornada o la contratación conviene mantener separadas esas magnitudes.

La evolución cambia según el territorio y el sexo

El empleo creció en 26.800 hombres y 46.800 mujeres. En el paro, en cambio, el aumento fue de 55.700 hombres y 40.300 mujeres. La tasa de paro masculina se situó en el 9,20%, tras subir 0,36 puntos, y la femenina alcanzó el 11,28%, con un avance de 0,26 puntos. La diferencia entre ambas tasas quedó en 2,08 puntos.

La evolución autonómica tampoco fue uniforme. La Comunitat Valenciana registró el mayor aumento del paro, con 31.000 personas más, mientras que Illes Balears presentó la mayor reducción, con 9.900 menos. En la ocupación, el mayor avance se dio en Canarias, con 38.100 personas, y el mayor descenso en la Comunidad de Madrid, con 49.200.

Las cifras territoriales de la EPA se asignan a la comunidad autónoma donde reside la persona entrevistada, no al lugar en el que trabaja. Esa distinción importa en regiones con desplazamientos diarios entre comunidades y al comparar los datos con registros de centros de trabajo.

Qué cambia al ajustar la estacionalidad

Las variaciones sin ajustar recogen los movimientos propios de cada trimestre, incluidos los patrones estacionales. El INE también publica series desestacionalizadas para facilitar la comparación entre periodos con distinto comportamiento habitual.

Con ese ajuste, la ocupación creció un 0,31% en el tercer trimestre, frente al 0,50% del segundo. El paro desestacionalizado aumentó un 0,14%, después de bajar un 0,17% en el trimestre anterior. La lectura ajustada mantiene un aumento del empleo, aunque más lento, y señala un cambio al alza en el paro. No sustituye a las cifras de personas, sino que ayuda a interpretar su variación trimestral.