Los residentes en España realizaron 46,9 millones de viajes entre abril y junio de 2026, un 1,1 % más que en el mismo trimestre del año anterior. El gasto total alcanzó 15.729 millones de euros y creció un 3,5 %. Son los resultados definitivos de la Encuesta de Turismo de Residentes que el INE publicó este 24 de septiembre. La noticia llega después del verano, pero describe el trimestre anterior: no debe utilizarse como si fuera un balance de julio y agosto.

Andalucía, Cataluña y la Comunitat Valenciana fueron los principales destinos dentro del país. Los viajes con destino nacional crecieron un 1,0 % y los realizados al extranjero un 2,0 %. La distancia entre ambas tasas no cambia el hecho de que la mayoría de los desplazamientos de residentes se produjo dentro de España. En total, la encuesta cuenta 41,6 millones de viajes internos frente a 5,3 millones al exterior. La fotografía ayuda a comprender hábitos de movilidad, aunque no describe a los turistas extranjeros que visitaron el país.

Viajes no son viajeros

Una misma persona puede realizar varios viajes durante el trimestre. Otra puede no hacer ninguno. Por eso, 46,9 millones de desplazamientos no significa que hayan viajado 46,9 millones de personas distintas. Tampoco es una medida de noches de alojamiento: la encuesta registró 161,9 millones de pernoctaciones, una magnitud diferente. La duración media y el tipo de destino explican parte de la distancia entre ambos recuentos. Hablar con precisión permite comparar el dato con otras estadísticas sin mezclar unidades.

La encuesta incluye viajes por motivos diversos. Los de ocio, recreo y vacaciones bajaron un 1,1 % respecto al segundo trimestre de 2025, mientras que las visitas a familiares o amigos aumentaron un 1,8 %. Los desplazamientos de negocios y otros motivos profesionales crecieron un 11,1 %, aunque representan una parte menor del total. Estas diferencias recuerdan que viajar no siempre es sinónimo de hacer turismo de vacaciones. Los desplazamientos pueden responder a vínculos familiares, trabajo o gestiones personales.

El dinero gastado cuenta otra historia

El gasto total aumentó más que el número de viajes. Esto no prueba por sí solo que todas las personas pagaran más por la misma experiencia: pueden cambiar la duración, el destino, el alojamiento y el motivo. En viajes internos, el gasto total subió un 5,5 %, mientras que en los realizados al extranjero descendió un 0,5 %. El gasto medio diario fue de 97 euros para el conjunto, con diferencias importantes entre destinos nacionales y viajes fuera de España.

En los viajes internos, el alojamiento concentró la mayor partida del gasto recogido en la nota, un 27,3 % del total. Para los viajes al extranjero, el transporte tuvo el mayor peso, un 30,5 %. No son porcentajes intercambiables: los trayectos internacionales suelen requerir medios y distancias diferentes y la composición de los viajes cambia. Una familia alojada en casa de parientes tendrá un reparto de gastos distinto al de quien reserva hotel. El promedio señala tendencias; no describe el presupuesto de cada hogar.

Dónde se viajó y desde dónde

Andalucía reunió el 16,8 % de los viajes, Cataluña el 13,6 % y la Comunitat Valenciana el 11,0 %. Estas proporciones corresponden a destinos principales, no a todas las paradas que una persona pudo hacer. Desde el lado del origen, los residentes en la Comunidad de Madrid concentraron el 17,8 % de los viajes, por delante de Cataluña y Andalucía. Las comunidades tienen poblaciones diferentes, por lo que el INE ofrece también tasas por habitante para comparar la propensión a viajar.

Mirar origen y destino juntos evita una lectura engañosa. Una comunidad puede recibir muchos viajes por su atractivo turístico y, al mismo tiempo, generar numerosos desplazamientos por su tamaño o por el poder adquisitivo de sus residentes. Además, las zonas más visitadas deben gestionar transporte, alojamiento y servicios públicos que no quedan reflejados solo en el número de viajes. Los datos sirven para identificar flujos, pero sus efectos concretos se observan en cada lugar.

La encuesta cubre a la población residente de 15 años o más en viviendas familiares y recoge información mediante entrevistas y cuestionarios. Esa metodología permite estimar viajes, duración, gasto y alojamiento. Como toda encuesta, tiene un alcance definido y una incertidumbre que se debe respetar, especialmente al bajar a cifras pequeñas. El resultado definitivo ofrece una base sólida para hablar del segundo trimestre: algo más de viajes, un gasto total que creció con mayor intensidad y un mapa de destinos donde predominó el desplazamiento dentro del país.